Dorian

Barcelona 2007


Barcelona 2007

Siempre e podido presumir de ser un experto en mitología griega, en ese tema siempre seré cinturón negro, desde muy pequeño me gustaba leer cosas sobre mitología, me sé de memoria todos los personajes y sus hazañas. Pero tengo que reconocer que uno de los animales por los que siento una cierta atracción, un morbo especial, una curiosidad infinita de conocerlos de lejos, son las serpientes. Me parecen fascinantes, parecen cuerdas con ojos que planean una detrucción total, tan cariñosas que te abrazan hasta asfixiarte, pseudologos que mataron a Cleopatra y engañaron a Adan y Eva, unos seres venenosamente escurridizos. Cuando camino por las afueras de Barcelona me encuentro con Medusas despeinadas y con ojos rojos a juego con el color de sus labios que me miran y se sorprenden cuando les hablo en pársel. No creerán que un chico con lengua de serpiente puede sentirse de alguna manera vulnerable a esos ojos tan brillantes y bonitos? Ya me mudé de piel y me afilé los colmillos, estuve tanto tiempo viviendo una vida vacía, aburrida y ausente que parecía la vida de otro, rodeado de réptiles que no merecían ni siquiera que los llamarán por su nombre.
Pero hoy es uno de esos días que me levanto casi sin dormir y asombrado de mi mismo, miro directamente a los ojos de esas maléficas Medusas y les digo - me gusta ponerme bajo el sol porque e pasado frío, me gusta la luz porque estoy siempre en la oscuridad y de esta manera me siento feliz, porque también conocí la tristeza, si queréis petrificarme, disecarme o colgar mi cabeza en vuestra sala de estar hoy no es vuestro día de suerte, pero os puedo dar mi teléfono para ir a tomar un café.